
El trazado galo sufre deficiencias debido a los pobres accesos de que dispone y a la escasa capacidad de acomodar al público. La intención de Bernie Ecclestone es que sea sustituido por una carrera en las calles de París.

La marca francesa se acerca a las tres grandes escuderías, aunque Ferrari parece inalcanzable. Fernando Alonso necesitaría un milagro para ganar, incluso para estar en el podio.