
El piloto asturiano de la escudería del rombo arriesgará hasta el límite en la calificación, siempre importante pero decisiva si llueve en Montecarlo.

El polémico presidente de la FIA se aferra al cargo a pesar de que Ecclestone le busca un sustituto.

Ferrari y McLaren están bastante cerca en tiempos y eso perjudica a la escudería del rombo. El asturiano y su R28 tendrían que hacer el sábado una calificación perfecta y esperar el fallo de alguno de los bólidos rojos o plateados.