El atleta keniata que se adjudicó ayer su tercer triunfo en el Maratón de Londres, se ve con posibilidades de arrebatar el récord del mundo de los míticos 42,192 kilómetros al etíope Haile Gebrselassie.

Al ex atleta norteamericano le acusan de haber pagado para conseguir ciertas sustancias dopantes. El triple campeón del mundo de los 100 m (1997, 1999 y 2001), nunca dio positivo a lo largo de su carrera.