
El discóbolo canario puede lograr la segunda medalla para España en Osaka.
VMT -17:39:19 - 27/08/2007
Mario Pestano sobresale en la siguiente jornada. El canario está capacitado para convertirse en el primer discóbolo español que sube al podio en unos grandes campeonatos. Pestano, una mole de 1,95 y 120 kilos, cogió una tarde de julio en Atenas y mandó el disco a 68,26 metros. Ese récord de España era de lo mejorcito del año. Sólo tres personas más le han superado. Pero en la final -12.30 horas en España- está mejor colocado aún. Dejando al margen a dos bestias como Kanter y Alekna, el único que ha llegado a los 68 metros es él. De los nueve restantes, sólo el húngaro Kovago tiene una marca personal superior. Puede ser optimista.
Su gran problema, como el de otros tantos españoles, es el clima. Pestano dice que este tiempo le deja secos los músculos. Pero la final será por la noche y el trabajo que ha realizado le permite pensar en un buen tiro. El tinerfeño ha alcanzado este estatus después de romper con Carlos Burón, el entrenador de Manolo Martínez. El discóbolo se marchó hace año y medio a Barcelona, al Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat, para trabajar junto a Luis Lizaso. Allí recuperó la autoestima. Su nuevo preparador no atiende sólo a asuntos técnicos. También sabe que tiene delante a una persona que, pese a su aspecto rudo, es sensible. Por eso le permite que de vez en cuando haga una escapada. A Sevilla, donde vive su novia, o a Canarias, su tierra del alma. En los pasados Campeonatos de Europa, que en esta prueba tienen el mismo potencial que unos Mundiales, acarició las medallas desde su cuarto puesto. Quizá le faltó algo de suerte. Por ello se ha traído un amuleto: el espolón del codo del que fue operado.
La otra final de la cuarta jornada será la de los 3.000 m obstáculos, en la que estarán Eliseo Martín, tercero en el Mundial de París"03, y José Luis Blanco, actual subcampeón de Europa. A la mañana siguiente, por la noche en España, debutarán las dos representantes en los 1.500, Iris Fuentes-Pila y Loli Checa y los vallistas Jackson Quiñónez y Felipe Vivancos.
También entrará en acción Mercedes Chilla. La jerezana, que en Gotemburgo se colgó la primera medalla que logra al aire libre un lanzador español, zanja de cuajo cualquier elucubración. "No vengo con aspiraciones de medalla". ¿Y qué le falta para luchar por las medallas también en un Mundial? Primero bromea: "Me falta crecer y pesar un poquito más". Y después analiza: "Necesito no tener lesiones. Sé que valgo 65 metros y con eso llegas a un puesto de medalla. Yo no renuncio a eso; puede salir y puede no salir".
Chilla recibió hace unas semanas la bendición de Jan Zelezny. El mejor lanzador de jabalina de todos los tiempos estuvo con su grupo de entrenamiento en Puente Umbría (Huelva) y, un día, vio a la andaluza, que se coló "medio de escaqueo". Su valoración fue que la plusmarquista española puede llega a ser una lanzadora sobresaliente.
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