
La ACB presenta un concurso de triples y mates de muchos quilates para el ‘showtime’ de la Supercopa.
VMT -11:53:44 - 21/09/2007
Temporada 1985-86. La fiebre USA llegó a España vía Don Benito. Allí se celebró el primer concurso de mates de la ACB ante el asombro de unos aficionados que no daban crédito a lo que veían: a David Russell literalmente volando sobre un niño colocado a dos metros del aro. Hoy llamaría menos la atención. Pero hace 22 años la historia era bien diferente. Un calendario después, en Vigo, se repitió la faena. De nuevo el entonces estudiantil superaba en la final a Wayne Robinson ante la estupefacción de los presentes. Nacía el ‘showtime’, el tiempo de espectáculo que ha explotado el basket hasta nuestros días. Sería enriquecido a partir del calendario 1988-89 con el pulso entre francotiradores. Los triples volando desde cinco puestos diferentes en torno a la línea, a veces, con un porcentaje de efectividad epatante.
La ACB ha ido variando su propuesta y ha sabido adaptarse a las necesidades y gustos de una competición que no puede ni debe quedarse anclada. Primero fue el All Star, un partido de las estrellas importado directamente de la NBA. Con la sucesión de ediciones y visto que al no haber nada en juego el encuentro entre cracks derivaba en una especie de ‘globetrotterismo’ que se alejaba de la competición, se optó por dar más rigor al arranque de temporada. Nada mejor que una cita oficial, la Supercopa, un trofeo que echarse a sus vitrinas para quien más oficio planteara a una semana vista del comienzo de la Liga.
Así se evitaban, de paso, los problemas de algunos clubes para dejar jugadores, dado que si algo caracteriza al calendario baloncestístico europeo es su saturación de fechas. Por eso tampoco llegó a buen puerto -intereses al margen- la apertura del fin de semana del All Star a equipos de Uleb. Pero, pese a que la evolución haya dado paso a nuevas fórmulas, los concursos de triples y mates han permanecido fieles a sus citas. Ayer, la ACB desvelaba la identidad de sus doce elegidos para la Supercopa vizcaína. Hay mucha tela que cortar.
Para los mates, dos americanos, un francés y un emergente talento español. Pietrus, el que firmara hace un año una machacada tras recibir el balón de Pepe Sánchez desde el segundo anillo de las gradas, defenderá el título aunque ahora con la camiseta del MMT Estudiantes. Frente a él, un debutante en la ACB, pero con muchas horas de vuelo, Marcus Haislip, y un viejo conocido que retorna por la puerta grande del TAU Cerámica, James Singleton. Para cerrar el cuarteto, una de las revelaciones de la temporada, el internacional Víctor Claver, el último diamante que ha llegado a la caja fuerte del Pamesa.
La nómina se duplica en el apartado de triples, que contará con un buen enganche para el público local. Los gestores deportivos de la ACB son inteligentes y saben que el sentimentalismo se deja sentir en este tipo de convocatorias. Más en una plaza como la vizcaína, donde los jugadores foráneos alcanzan el grado de ‘bilbaínos’ en el minuto dos de su estancia. Así, era imprescindible la presencia de un representante del iurbentia. Repetirá Lucas Recker tras su estreno del pasado año. Entonces acudió a la cita no desganado, pero sí un tanto despistado. Ahora, hasta siente la presión de tener que quedar bien ante lo suyos. Los números le dan opciones, pues cerró la liga 2007-08 como el segundo máximo triplista, sólo superado por ‘la bomba’ Navarro.
Competencia
Por si no tuviera su día, la ACB ha dado dos puntos de anclaje más a los seguidores del Bilbao Basket. Jorge García (Fuenlabrada), uno de los artífices del ascenso a la élite, será de la partida avalado por un 38% de efectividad en el anterior campeonato. Otro ex rojillo, Juan Alberto Espil, peleará por un título que ya ganó hace una década. El argentino casi cuarentón ha renovado con el Ricoh Manresa por dos temporadas.
Por proximidad geográfica, el siguiente lanzador que contará con el favor de los seguidores baskonistas que se desplacen al BEC será Igor Rakocevic. El serbio anotó 26 triples en 8 partidos de los ‘play-off’ con un 51% de tino, algo parecido a lo realizado por el esloveno Jaka Lakovic en las filas del Barça.
El respeto que se le debe al campeón en vigor será para Louis Bullock, quien la pasada campaña calcó un 43% de efectividad con Shammond Williams, ahora en las filas del Pamesa. Y para que, además de Espil, los viejos rockeros puedan reclamar su protagonismo, Carles Marco completará el elenco. Suyo fue el quinto mejor porcentaje de anotación de la pasada liga.
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