
Nunca llueve a gusto de todos. Ahora que, por fin, Navarro se ha ganado la confianza de Mark Iavaroni y ya es un hombre clave en los Grizzlies, resulta que es precisamente su jugador estrella, Pau Gasol, el que no está a gusto en el equipo.
Vocento VMT -08:50:25 - 05/12/2007
Los sureños siguen sin reaccionar (llevan once derrotas en diecisiete partidos) y no se ven muchas vías de solución. En su última noche perdieron ante uno de sus rivales directos por evitar el farolillo rojo, los Blazers de Sergio Rodríguez (105-106), y el pívot sigue sin llegar a sus cifras de antaño. Es cierto que sus números de anoche fueron impresionantes en rebotes (15), pero escasos en puntos (14), lo que puede agravarse en próximos duelos si se confirma la nueva lesión del serbio Milicic, que le obligaría a actuar más cerca del aro de lo que a él le gusta.
En el fondo, los problemas de Pau en lo que va de campaña se centran en el estilo de juego. Aunque un esguince de tobillo le lastra desde la última semana de la pretemporada, es su poca sintonía con el nuevo técnico (o con su pizarra) lo que le está trayendo por la calle de la amargura. «No hay jugadas específicas para mí como otros años -se lamenta- y me está costando adaptarme a unos esquemas tan abiertos. Yo estoy acostumbrado a saber dónde va a ir el balón en cada momento, y con nuestro nuevo juego, tan rápido y libre, no estoy cómodo».
No obstante, el barcelonés es consciente de que su nuevo técnico tiene claros los sistemas y que es él quien debe cambiar. «No busco excusas; necesito estar más activo en ataque. Ya no me van a llegar los balones, voy a tener que forzar las situaciones y buscarlos yo».
El entrenador de Memphis está convencido de sus ideas y no le ha importado sacrificar el mejor activo que posee, la efectividad de su hombre franquicia. «Le llevará un tanto adaptarse -apuntó el técnico-, pero Gasol debe preocuparse ahora más por el colectivo que por sus actuaciones individuales».
El proceso ya les ha llevado a sufrir algún encontronazo, pues las cifras del español están siendo las peores de su carrera (16,6 puntos y 7,2 rebotes) y los rumores ya han vuelto a saltar a la palestra. La mala campaña de los Bulls ha revitalizado la historia de su posible traspaso a Chicago, que verían con buenos ojos tanto Iavaroni como Chris Wallace, el nuevo mánager general. Pau es una herencia de la etapa anterior y les gustaría más reflotar el club de la mano de Andrés Nocioni y Tyrus Thomas, que hipotéticamente llegarían en el intercambio.
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