
Los "chicos de oro" tienen que ganarse el futuro.
Vocento VMT -08:21:07 - 30/10/2007
La llegada de Juan Carlos Navarro a Memphis ha propiciado que casi media selección nacional haya dado el salto al otro lado del Atlántico. Y el año que viene, las seguras marchas de Rudy Fernández y Marc Gasol harán que ya se hable de algo inimaginable hace una década.
Sin embargo, la cantidad no siempre lleva aparejada la calidad y habrá que analizar con lupa los minutos que juegan los «chicos de oro» esta temporada en la NBA. El único que tiene garantizados los tiempos de estrella es Pau Gasol, que no tendrá problemas para ser titular y afianzar sus dobles-dobles noche tras noche.
A pesar del esguince que sufrió en la precampaña volverá a ser la referencia de los Grizzlies. Y eso le será de gran ayuda a Navarro, que está sorprendiendo cada vez más a compañeros, cuerpo técnico y aficionados, y puede ser una de las revelaciones inesperadas. Los «playoffs» son su reto, aunque no parecen muy alcanzables.
También se le ha estropeado el planteamiento a Sergio Rodríguez, que ha pasado de pensar en un bloque ganador (con el número uno Greg Oden a su lado) a plantearse otro año de sufrimientos. Nate McMillan sigue sin confiar en él y, si los resultados no acompañan, no le dará confianza. Increíblemente, eso es lo que ha perdido Sam Mitchell en Jorge Garbajosa. Todo el «affaire» de la selección se le ha vuelto en contra y el técnico dice ahora que el jugador no está bien físicamente y le ha desterrado de la rotación. Hay que esperar que sea algo momentáneo. José Manuel Calderón, por su lado, está ante su temporada clave. Acaba contrato y tiene que ganarse el futuro.
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