
La primera contrarreloj de la carrera permitirá comprobar el estado físico real de hombres como Contador, Sastre y Valverde, entre otros.
VMT -14:06:24 - 03/09/2008
Los gigantes que creyó ver Don Quijote en La Mancha eran molinos de viento y lo que se pueden encontrar los corredores este miércoles, en la primera contrarreloj individual de la carrera, es viento, en un trazado totalmente llano de 42,5 kilómetros. Un recorrido que no va a decidir la prueba, pero que podría dejar descartado a algún corredor de la lucha por la general, aunque tampoco vamos a ver a muchos metidos en esa batalla.
El ganador del Tour de Francia, Carlos Sastre, que conoce perfectamente las dos carreras, tiene muy claro lo que se va a encontrar aunque no conoce el recorrido: "Es muy diferente a las contrarrelojs del Tour. Las de Francia son más de potencia, más duras. Esta contrarreloj no va a tener más trascendencia que las etapas de montaña. Es lo que hay, por lo que no queda más remedio que mentalizarse para hacerla". A Sastre nunca le ha gustado hablar de las diferencias que pueden conseguirse o del tiempo que se puede perder: "Está fuera de lugar porque no se sabe como estamos".
No hay referencias, no al menos de una cierta consistencia. Contador, Sastre y Valverde no se han enfrentado nunca en la Vuelta a España. Tampoco en el Tour de este año han podido medirse, ni en el Giro, por lo que los únicos guarismos que hay corresponden a la del año pasado en Francia, en Albi, donde Valverde perdió 6:08, y la de Angouleme.
En Albi, con 54 kilómetros, ganó Vinokourov, que luego sería declarado positivo; Andreas Klöden terminó tercero, a 1:39 del kazajo. Alberto Contador, que estaba en el Discovery Channel, acabó a 2:28, por lo que el alemán le aventajó en 49 segundos. Levi Leipheimer lo hizo once segundos peor que Contador.
Carlos Sastre cedió 4:01. En la última contrarreloj se impuso Leipheimer, con Alberto Contador a 2:18. Andreas Klöden y su equipo, el Astana, se habían retirado. Unos tiempos que sirven de muy poco puesto que Sastre es más corredor que hace un año, al igual que Valverde.
El líder del Caisse d" Epargne comentaba que "no esperaba este inicio de carrera. No conozco el recorrido. Me han dicho que es una crono totalmente llana, con muchas rectas. Está claro que no es mi terreno, ni mi distancia. Los 42 kilómetros están muy por encima de lo que yo considero una distancia ideal para mí. Si hubiera podido escoger habría preferido una contrarreloj con algún que otro repecho y de 30 o 35 kilómetros. Supongo que al planificarla así habrán pensado en dar oportunidades a todo tipo de corredores".
No se le veía muy entusiasmado a Valverde con la contrarreloj, ni tampoco con la general de la carrera, al menos eso es lo que se traslucía de sus opiniones.
Al contrario que Valverde, Alberto Contador se la conoce al dedillo. Se ve que ha entrenado en varias ocasiones sobre ella y que sabe lo que se va a encontrar: "El terreno es muy llano. No tiene problemas técnicos y tampoco nada que ver con las del Giro y el Tour. No te pones de pie en ella en todo el recorrido. Los últimos diez kilómetros se hacen eternos. Se ve Ciudad Real, pero parece que no llegas nunca".
Contador va a salir con la idea de "distanciar a corredores que se defienden peor que yo en las contrarrelojs como Valverde o Sastre. No pienso en ganar, eso se lo dejo a Leipheimer. Las diferencias que se puedan lograr van a depender del viento y del calor que haga". Si le preguntas por el tiempo que le gustaría obtener su idea oscila entre los dos minutos y el minuto y medio: "Me conformo con un minuto".
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