Buscador ofrecido por Google

ciclismo

Samuel Sánchez conquista Granada

Aprovechó la bajada de Monachil para llegar en solitario a la meta con Beltrán. Sastre tentó a Menchov, que respondió a todos los ataques.

Vocento VMT -09:51:14 - 17/09/2007

Dicen que todo es posible en Granada. Puede ser verdad, pero lo que no parece que nadie sea capaz en esta Vuelta a España es inquietar a Denis Menchov. En las calles de Granada se presentaban Samuel Sánchez y Manuel Beltrán. Era un duelo desigual, que cayó del lado del corredor asturiano de Euskaltel, bastante más rápido que el jienense.

Los últimos nueve kilómetros de la etapa fueron una contrarreloj por dúos, con Samuel y Beltrán por delante, mientras que Carlos Barredo, otro asturiano, circulaba por detrás, con Igor Anton a su rueda. Eran los restos de la batalla que se presumía en Monachil, en la subida, que quedó reducida a la nada.

Si descartamos a Carlos Sastre, que atacó dos veces y puso un ritmo fuerte en otros momentos, la falta de escaladores que se ha visto en la carrera es alarmante. Monachil es el último ejemplo. El anterior fue Arcalis (Andorra), e incluso Cerler. A Sastre no se le puede pedir más. Da lo que tiene, busca su oportunidad.

Menchov de dedica a desfilar por delante de sus rivales para verles las caras, las piernas y conocer si alguno le puede hacer daño. La revista dura segundos, pocos, los suficientes para volver a cerciorarse de que nadie le hace, ni le hará sombra. El ciclismo actual se mueve por ataques medidos. Las diferencias se hacen cuando se falla.

Con 20 kilómetros desde el alto de Monachil hasta la meta, Evans, Efimkin, Mosquera y el resto de hombres que cedieron unos metros no iban a tener problemas para cazar. Cunego, lejos también del corredor que hace unos años ganó el Giro de Italia, no había podido seguir a Beltrán.

Euskaltel, a bloque

Surgiría Samuel Sánchez, que se dejaría ir en los últimos metros de la ascensión. "No he querido vaciarme. He guardado un puntito de fuerzas. Soy más corpulento que Cunego, que estaba muerto después de meterse en la fuga. Es una bajada de dar muchos pedales y coronando con fuerza se puede hacer daño", explicaba.

Remataba un gran trabajo del equipo Euskaltel, que movió a todos los corredores que tenía durante la etapa para anular una escapada que podía resultar peligrosa para sus intereses. Buscaban dejar en las mejores condiciones a Samuel "con un minuto y medio perdido al inicio de Monachil era suficiente" decía el ganador. Lo consiguieron.

Ellos y Rabobank asumieron durante muchos kilómetros una labor de desgaste que parecía no terminarse nunca. Una vez cruzada la línea de meta, Samuel y Beltrán se abrazaron.

"Hablamos de ir a tope, de hacer una diferencia y luego jugarnos la etapa, que ganase el mejor. ‘Triki’ es muy amigo mío. Me decía que le dejase ganar, que no iba a volver a tener una oportunidad como esta, que yo ya sabía lo que era ganar la Vuelta" contaba Samuel emocionado.

El conquistado de Granada también tenía sus razones: "Voy a ser padre en marzo y quería dedicárselo a mi compañera". Por eso hizo el gesto de mecer los brazos al verse vencedor.

También le dio tiempo a entregar un cadena con un crucifijo de oro y un diente de tiburón tigre que le regaló su cuñado cuando volvió de Cuba, hace cuatro años: "Es un amuleto que desde entonces me da suerte. Se me había enganchado al manillar, se me rompió y se lo día a una moto para no perderlo".

Precisamente como una moto bajó Samuel, marcaban los 90 kilómetros por hora, aprovechando lo que le enseño su padre cuando era chaval, a derrapar con una moto: "¿Si soy el mejor bajador del mundo? No lo sé. Bajo bien. Hay que saber hasta donde puedes arriesgar, tener un buen sentido del equilibrio".

Le gustan más las carreteras viradas que las anchas, como el descenso de ayer. Su control de la situación le permitió decir que "cuando estoy a punto de caerme sé que bajo rápido. Alguno ya se ha caído por intentar seguirme".

Samuel Sánchez, el ciclista que buscó durante muchos años una victoria que poder dedicarle su madre, fallecida de cáncer, hasta que la consiguió, siempre encuentra un motivaciones que le ayudan a vencer.

El año pasado fue Fran, un mecánico del equipo Clas que estaba enfermo. Este, el hijo que está esperando. No es un líder, de momento, para una carrera de tres semanas, pero sí uno de esos ciclistas que rentabilizan lo que les pagan.

En Cuenca, hace un año, también ganó bajando. Entonces se jugó la vida, más que hoy. Cualquier reventón de una rueda, una avería, un bache, bajando a 90 kilómetros por hora, son fatales.

La única carrocería que tiene un ciclista es su cuerpo y no siempre se consigue reparar. Euskaltel buscó la victoria, la trabajó por la sierra, quemó a todos sus corredores, unos por delante y otros por detrás, y acabó ganando. Nunca un triunfo resultó más merecido. Monachil no decidió la Vuelta, como hace un año. Esta vez hizo justicia.

Añadir comentario

PASATIEMPOS
PASATIEMPOS

¿Te atreves?

Especial
Especial
Tour 2007

No te pierdas ni un detalle de la ronda gala. Síguela aquí.

Especial
Especial
Giro Italia 2007

Vive en directo todas las etapas, repasa los equipos... Vívelo.