
Contador ha salido como líder del Giro tras pasar las duras etapas de los Dolomitas, un éxito que atribuye a la ausencia de presión que siente en una carrera a la que llegó "de rebote" tras conocerse que no podría correr el Tour.

Un grupo de cinco italianos que deberá hacer fuerza común si quiere evitar que un corredor extranjero se lleve la ronda por primera vez desde 1996, cuando reinó el ruso Pavel Tonkov.

Alberto Contador, que afianzó su liderato al frente del Giro tras la disputa de la cronoescalada en el Plan de Corones, reconoció que lo más importante era "mantener la "maglia" rosa" e incluso "ganar un poco de tiempo".