
Mercedes, propietario del 40% de las acciones, estudia la opción de comprar el equipo y desgajarlo en dos diferentes Dennis y Hamilton se pondrían al frente de Prodrive, que correría con coches idénticos a los del equipo de Woking.
VMT -13:27:44 - 03/10/2007
Entre Ron Dennis y el presidente de Mercedes Benz Motorsport, Norbert Haug, siempre ha habido una falta de sintonía. Este último, antiguo periodista y responsable del regreso de la casa alemana a la F-1 y de la alianza con McLaren, ha chocado con el ex mecánico inglés por el deseo de Mercedes de involucrarse más en el equipo. Es decir, de ampliar su presencia accionarial para atarle los brazos a Dennis. Éste respondió este mismo año vendiendo el 30% de sus títulos -mantiene todavía otro 15%- a la empresa Bahrein Mumtalakat Holding Company para impedir que la empresa de motores adquiriera la mayoría accionarial. Ahora, sin embargo, el severo castigo de la FIA, directo al bolsillo, por el caso de espionaje puede hacer bajar los brazos al patrón de las ‘flechas’ plateadas.
Tras la sacudida por la sanción, se buscan soluciones y, sobre todo, financiación. El primer objetivo de la escudería era cerrar el acuerdo con el nuevo equipo que entrará en la parrilla en 2008, Prodrive, algo así como una filial de McLaren en la máxima categoría del automovilismo mundial. Sin embargo, los términos podrían haber cambiado en las últimas horas y el futuro de la escudería angloalemana como tal pendería del movimiento de ficha de Mercedes.
En pocas palabras, el motorista alemán, propietario del 40% de las acciones, estudia la posibilidad, más real que nunca, de comprar el resto de títulos y desgajar el equipo, tal como suena, en dos diferentes. Por un lado, Mercedes y, por el otro, el proyecto conocido como Prodrive. Ambos correrían con monoplazas idénticos, pero estarían liderados por dos personalidades bien encontradas: Norbert Haug y Ron Dennis, respectivamente.
Su plan es formar dos conjuntos de garantías, con coches que aspiren a los puestos más altos del podio, que les ofrezcan un voto más dentro de las negociaciones. Pero el proyecto va más allá. Primero, ahorrarse parte de la multa de 100 millones de dólares impuesta a McLaren por el Consejo Mundial de la Federación Internacional de Automovilismo. Segundo, despejar las dudas sobre el futuro de Fernando Alonso, incómodo en McLaren, pero con un coche ganador y dos años de contrato por delante.
Con la desaparición del equipo de Woking y su escisión en dos escuderías que compartirían la misma tecnología se despejarían muchos de los nubarrones que amenazan a los hombres de Dennis. Los premios correspondientes al Mundial de Constructores y a los transportes servirán para sufragar buena parte de los 100 millones de dólares de multa que pesan sobre McLaren. Sin embargo, el resto sigue ahí. El adiós del equipo más longevo después de Ferrari, que el pasado año celebró su cuarenta aniversario, permitiría ahorrar el resto, cifrado en unos 35 millones.
Volver a empezar
La iniciativa de Mercedes podría recibir el apoyo inesperado de un compañero de viaje incómodo. Ron Dennis, sin el aval de la mayoría accionarial y cuestionado por sus propios socios por el ‘culebrón’ del espionaje, no vería con malos ojos un cambio de aires. Prodrive, una escudería de estreno, ofrece al británico el escenario óptimo para volver con un proyecto ilusionante, tal como hizo en los años 70 con McLaren. Y de la mano, lógicamente, de su pupilo, su compatriota Lewis Hamilton.
La única reticencia por parte del máximo mandamás de Mclaren podría venir del lado sentimental: mantener el nombre del fundador, Bruce McLaren. El control total de Mercedes supondría, del mismo lado, la imposición del nombre de la marca alemana.
Ahora, con Ron Dennis en una situación de gran debilidad, Mercedes medita dar el paso decisivo para lograr el control absoluto de McLaren y competir en igualdad con su gran rival, BMW, propietaria ya de una escudería puntera tras absorber a Sauber. El coste de la operación podría superar los 400 millones de euros. De hecho, la marca alemana ya pagó en 1998 unos 300 millones por el 30% de las acciones que tiene en propiedad.
Esta solución resolvería de tajo la situación por la que atraviesa el bicampeón asturiano. Tiene contrato en vigor, ya ha descartado tomarse un año sabático y Ferrari le ha cerrado las puertas, al menos públicamente, ya que sus dos pilotos seguirán. Si no continuase en McLaren, tendría un hueco en Renault y Toyota, con dinero fresco y la vacante de Ralf Schumacher. Pero la fórmula que maneja Mercedes se ajusta aún más a sus deseos: un gran coche, el apoyo de una gran motorista y un tratamiento a la altura de su palmarés.
Además, el Banco Santander, cuyo patrocinio está vinculado al equipo y no al piloto ovetense, podría continuar apoyando a este último en Mercedes y, a través de marca en Inglaterra, Abbey Bank, hacer lo propio con Dennis y Hamilton en Prodrive.
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