
Mientras el asturiano presentó un informe para mejorar su McLaren, Raikkonen no tocará hasta febrero su nuevo Ferrari.
Vocento VMT -09:57:11 - 04/01/2007
Consciente de su peculiar y exclusivo estilo de pilotaje -trazada en curva a la primera, deslizamiento de las ruedas delanteras, un único giro de volante, a "machete"-, Fernando Alonso se empeñó en probar su nueva montura en McLaren antes de que acabase la temporada. Lo hizo el 15 de diciembre en Jerez y lo que parecía una porfía se ha convertido en un beneficio extra. El doble campeón del mundo redactó un informe con todos los cambios que pretende del monoplaza MP4-22 y con ellos cuenta para su estreno en Valencia (circuito de Cheste, 16 de enero, presentación con su nuevo equipo). Mientras tanto, Kimi Raikkonen dice que es feliz en Ferrari, pero no se ha subido al coche. Y no lo hará hasta finales de enero o principios de febrero. Un mes de ventaja para el español.
En la última sesión de entrenamiento del 2006, en el último minuto y con la campana sonando, Alonso pudo cumplir su deseo de pilotar el viejo McLaren de 2006 con las ruedas Bridgestone que montarán todas las escuderías en 2007. Ni siquiera los empleados de McLaren estaban al tanto aquel día de que su fichaje estrella aparecería por Jerez para dar vueltas con un mono blanco y un vehículo igualmente inmaculado sin publicidad.
Las versiones difieren al respecto del ensayo. El mundo Alonso y los portavoces de McLaren aseguran que el coste de la operación fue cero euros, una cesión de Flavio Briatore al piloto español por los viejos tiempos y el recuerdo de dos títulos mundiales, mientras que la Prensa inglesa especializada en el automovilismo mantiene que fue el último gran negocio del jefe de Renault. Briatore habría cobrado a Ron Dennis, patrón de McLaren, casi dos millones de euros (dos millones y medio de dólares).
El caso es que Alonso se salió con la suya y pudo conducir un coche sin victorias en 2006. 87 vueltas al trazado andaluz que dieron para mucho, al decir del asturiano. Fernando Alonso elaboró un informe por escrito en el que recomendó los cambios que mejor se adaptarían a su estilo de conducción.
El doble campeón pilota diferente a los demás al ingresar en las curvas. Gira de un golpe y desplaza las ruedas delanteras, por lo que necesita que sus coches lleven mucho peso en la zona frontal. Un vehículo de Fórmula 1 pesa (piloto incluido) 600 kilos, de los 450 corresponden al monoplaza y unos setenta-ochenta al conductor. El resto son lastres, compensaciones que se colocan en las zonas que favorecen la velocidad. El español necesita peso en la parte delantera. Ese fue el punto número uno del informe Alonso.
Otro punto para el que ha solicitado mejora es su posición frente al volante. Alonso conduce muy tumbado y eso afecta a la visibilidad, a la comodidad y al tercer punto del documento. El volante.
Alonso se había familiarizado desde hace cinco años con el modelo de volante de Renault y en McLaren se ha encontrado con que los botones estaban cambiados y que perdió tiempo en Jerez al liarse con la ubicación de cada tecla.
De todo esto cuelga una cuestión. Los Bridgestone han hecho más lentos los coches: tres segundos por vuelta en los primeros ensayos. Por este motivo Alonso no ha querido perder el tiempo. Mientras tanto, Raikkonen no se ha subido todavía al Ferrari. No lo hará hasta finales de enero o primeros de febrero. Los ferraris de Raikkonen y Massa serán superiores a principio de año al decir de los especialistas, pero el finés todavía sigue de vacaciones.
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