
Cerca de 400 vehículos con material llegarán a Valencia en los próximos siete días
VMT -18:06:16 - 10/08/2008
Ya están aquí. La primera avanzadilla de los equipos que participan en el Mundial de Fórmula 1 ha llegado a Valencia, donde el próximo viernes 22 de agosto comenzará a disputarse el Gran Premio de Europa. Ayer ya se dejaron ver por el circuito de Cheste una veintena de camiones de las escuderías que conforman el Gran Circo, así como de la propia organización.
Dos razones invitan a los equipos a ser madrugadores. Una es de carácter logístico: la complejidad de un mundo como el de la F-1 hace recomendable trabajar con tiempo. Además, mañana comenzarán a participar en diversas actividades vinculadas a promocionar un Gran Premio que este año debuta en el calendario y al que, por tanto, cualquier empujón mediático le viene de maravilla. Pero hay otro argumento. Entre las pruebas de Budapest y Valencia se ha abierto un paréntesis de 21 días y a los equipos les parece más lógico traer los camiones ya a Valencia que dejarlos en Hungría.
A partir de ahora la actividad generada en torno a la prueba valenciana irá aumentando hasta adquirir un ritmo frenético. La organización prevé la llegada de unos 400 camiones de ahora al 18 de agosto. Ello ha generado un quebradero de cabeza para las escuderías, ya que las características del circuito urbano de Valencia obligarán a los equipo a apretarse más de lo ya habitual en cualquier prueba del Mundial.
En ninguna carrera caben dentro del paddock todos los camiones que acompañan a las escuderías, pero lo habitual es que el excedente se estacione a las puertas del circuito, en el mismo aparcamiento. En este caso, al no ser un trazado permanente, los equipos deben llevar la mayor parte de sus camiones a Cheste. No se trata de un problema en sí, ya que las instalaciones que tendrán a su disposición en el Ricardo Tormo son inmejorables. Sin embargo, la distancia entre el puerto y el circuito de la Comunitat Valenciana sí que puede suponer una incomodidad en un momento dado.
El tema se ha abordado en el seno de las escuderías, aunque no ha pasado de ahí, por cuanto se trata de una cuestión que las 10 escuderías de la Fórmula 1 conocían desde el arranque de la competición y todas lo asumieron como un mal menor, fascinadas por los encantos de un circuito urbano que se ha convertido en objeto de admiración para el automovilismo mundial.
Mucha mayor inquietud genera en la F-1 la fiebre expansionista de Bernie Ecclestone, obsesionado por rentabilizar aún más el negocio y que baraja ampliar con dos nuevas citas el calendario a partir de 2010. Varios son los países que suspiran por hacerse un hueco en el calendario, entre ellos México, que quiere recobrar el protagonismo que tuvo entre los años 1986 y 1992. Puebla, Cancún y Tijuana se barajan como posibles sedes de ese hipotético Gran Premio, que obligaría a los organizadores a efectuar una inversión de 50 millones de dólares para tener una pista en condiciones. A los equipos no les hace gracia el incremento en el número de carreras, ya que acabaría con las actuales minivacaciones de agosto y les obligaría a contratar más personal.
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