
Aunque R28 del asturiano es inferior a los Ferrari y McLaren, sólo después de que se disputen las cuatro primeras carreras quedará definido si Alonso tiene posibilidades de luchar por el título o no.
VMT -09:54:43 - 11/03/2008
Fernando Alonso vuelve a Renault en unas condiciones que creía olvidadas. El Mundial arranca y el asturiano no parte en la terna de favoritos para alzarse con el título en Brasil allá por el mes de noviembre. Ha vuelto a los orígenes, después de un convulso año en McLaren, y a luchar en unas tremendas condiciones de inferioridad. El R28 y Alonso están en la misma situación que antes del bicampeonato, luchando contra coches mejores como los McLaren y los Ferrari. Con estas certezas en la maleta, el piloto español viajó el domingo a Australia, para aclimatarse al cambio horario.
La prueba oceánica, empero, no servirá para hacerse una idea de las posibilidades de todas las escuderías. Sólo después de que se disputen las cuatro primeras carreras quedará definido si Alonso tiene posibilidades de luchar por el título o no. Entonces se sabrá qué pilotos han dado la talla en carrera y sometidos a presión, cuando no puedan contar con las ayudas electrónicas, especialmente en la frenada. Si todos se acostumbran rápido y no hay fallos notables, el asturiano lo tendrá más complicado, especialmente si al monoplaza R28 le cuesta seguir el ritmo de los más rápidos. Si el Renault es competitivo, podremos soñar hasta la última carrera de la temporada.
Los dos grandes candidatos al título son Kimi Raikkonen y Lewis Hamilton. El piloto de Ferrari ya frenó las aspiraciones de McLaren el año pasado y cuenta con el coche más rápido antes de comenzar la temporada. La incógnita será saber si el nuevo jefe de la escudería, Stefano Domenicali -sustituto del francés Jean Todt- estará a la altura del francés en los momentos críticos de la temporada, especialmente si las carreras son muy disputadas. Felipe Massa deberá contentarse con ser el escudero del finlandés, después de demostrar el año pasado que no estuvo
Otro tanto pasa en McLaren, dónde la salida de su máximo jefe, Ron Dennis, es inminente. Eso supone que el clan Hamilton gobernará a sus anchas. Mientras, el compañero del británico, Heikki Kovalainen, tendrá pocas opciones en su primera temporada en el equipo británico, al que tiene que agradecer que lo rescatara del paro al que lo había enviado el jefe de Renault, Flavio Briatore.
Primera victoria
Las dos clásicas escuderías de Fórmula 1 son las grandes favoritas. El resto espera a dar ese salto de calidad para incomodar a italianos e ingleses. Los pilotos de BMW, aunque tengan un coche rápido, aspiran aun a dar a la marca bávara su primera victoria, lo que les elimina de la posibilidad real de alzarse con tan preciado galardón. Otro tanto pasa con el equipo Red Bull, que ha corrido mucho en momentos puntuales de la temporada, pero cuyo objetivo es como el de BMW, estar en el podio e intentar ganar alguna carrera, algo que no va a ser fácil. Si bajamos en el escalafón de equipos las posibilidades de victoria se van alejando. Sólo Williams con Nico Rosberg podría dar alguna sorpresa, pero al alemán ni se le ocurre pensar en soñar con triunfos y menos con el título, a pesar de que el coche parece que ha progresado mucho.
Para los dos equipos japoneses, Honda y Toyota, su objetivo es salir del pozo en el que se encuentran. Honda fichó a Ross Brawn -ex de Ferrari- para que intente poner orden en un equipo al que ser oficial ha ido mermándole las posibilidades de sobresalir. Toyota de momento tendrá suficiente con superar a su cliente, el Williams FW30.
Los dos Sebastián (Bourdais y Vettel) tienen por delante el reto de mantener a Toro Rosso como séptima escudería en el campeonato, aunque no lo tendrán fácil hasta que acoplen todas las piezas del coche nuevo. En la cola del pelotón, si es que por fin está en la parrilla, se colocará Super Aguri. La escudería debiera verse superada por Force India, especialmente gracias a la experiencia de sus pilotos, Giancarlo Fisichella y Adrian Sutil. Con todo esto sobre la mesa, se espera un campeonato muy disputado por arriba, dónde la gran incógnita será el rendimiento del Renault R28, en carrera especialmente, y con luchas interesantes en el centro del pelotón, donde hay mucha más igualdad que en otras temporadas.
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