
El polémico presidente de la FIA se aferra al cargo a pesar de que Ecclestone le busca un sustituto.
VMT -17:48:38 - 23/05/2008
Parece una telenovela sudamericana sin fin. Cada semana, o mejor dicho, casi cada día, nos entregan un nuevo capítulo de una historia que se empieza a hacer pesada y en ocasiones incompresible. Max Mosley no parece estar dispuesto a tirar la toalla y quiere continuar a toda costa con el cargo que ostenta, el de presidente la Federación Internacional de Automovilismo (FIA).
Es un puesto muy apetecible, le reciben con honores casi de jefe de estado al país dónde va. Tiene lugar reservado entre las personas más importantes, y por supuesto, también tiene un sueldo acorde. A Mosley le cuesta decir adiós a tantos privilegios y se aferra al cargo pese a ser descubierto con un grupo de prostitutas en Inglaterra.
Hace tiempo que anunció que estaría presente en el circuito de Mónaco, ya que vive en el Principado. Garantizó su asistencia cuando los medios le acosaron preguntando si pensaba acudir a alguno de los grandes premios de este año, tras el escándalo de las meretrices al estilo nazi que dio la vuelta al mundo.
Chantajes
Las últimas noticias de la historia vuelven a ser sorprendentes. La semana pasada, exactamente el 16 de mayo, Mosley envió una carta a todos los presidentes de los automóviles clubes en la que les advertía de algo muy serio. Según les dijo, la FIA podría perder el control de la Fórmula 1 si le obligan a dejar su cargo en la Asamblea General que se celebrará el próximo día 3 de junio.
Incluso indicaba que estaba en negociación con la empresa que tiene en sus manos los derechos comerciales de este deporte y Bernie Ecclestone. Y como Ecclestone tiene respuesta para todo lo primero que ha dicho al respecto es que "Max está echando humo para que no se vea el fondo de lo ocurrido". Y sobre el control de los derechos de la F1, dejó claro que el futuro se conoce y que no hace falta discutir nada al respecto.
Ecclestone ha escrito también una carta a todos los presidentes de las federaciones en la que analiza el escrito de Mosley y explica que "dice cosas que pueden llevar a error y malentendidos, a tomar una decisión inadecuada". Y paso seguido analiza uno a uno los puntos. Entre lo más destacado está el apoyo incondicional de los propietarios de los derechos comerciales de la F1 a la FIA.
Más adelante, Ecclestone deja entrever algo que todos esperaban, la búsqueda de un nuevo presidente: "Creemos que sería beneficioso para la F1 que la FIA tuviera una estructura fuerte y transparente y que llevara a cabo sus responsabilidades de una forma justa, imparcial y no discriminatoria, sin influencias externas ni injerencias. Debería estar liderada por un presidente creíble y respetado que debería ser elegido únicamente por los miembros de la FIA."
Y para que nadie piense que Ecclestone quiere hacerse también con el control de la FIA, aclara: "Nuestra intención no es hacernos con el control del reglamento de la F1, sino que pensamos seguir gestionando los derechos comerciales dentro de los marcos establecidos en los ‘Acuerdos de los 100 Años’". Después de este rapapolvo de Ecclestone a Mosley, cada presidente decidirá en la votación del día 3 de junio qué va a hacer, si seguir apoyando a Mosley o buscar un sustituto. Pero seguro que este folletín continuará…
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