Buscador ofrecido por Google

formula 1

El Mundial de Fórmula 1, a priori, es cosa de dos

La lucha por el título queda reservada a Raikkonen y Hamilton, salvo que Kovalainen salga respondón, con Alonso mentalizado para liderar el segundo pelotón.

Etiquetas:

VMT -16:18:14 - 25/03/2008

Tras sólo dos carreras y salvo grandes sorpresas, el Mundial de 2008 ya está bastante definido en sus posiciones de cabeza, con tres equipos que estarán seguramente en el podio final y Raikkonen y Hamilton dispuestos a jugarse de nuevo el campeonato en un espectacular mano a mano que, desgraciadamente, tendrá a Fernando Alonso como testigo de privilegio desde el pelotón perseguidor.

Ferrari, que en Australia fracasó, recuperó su imagen y su superioridad en Malasia pero lo hizo a medias, ya que Massa, que siente ya el aliento de Alonso en el cogote, volvió a fracasar. El brasileño no da la talla para luchar por el Mundial y en Ferrari empiezan a tener claro que solamente puede hacer de segundo de Kimi.

El problema de Hamilton con su rueda delantera derecha, que le llevó a decir que se podía haber tomado una cerveza en el repostaje, impidió ver lo que hubiese dado de sí el McLaren frente a Raikkonen, pero todo indica que en Malasia había un solo dominador y ese era Ferrari. La presencia de Todt en el box, pero sin acercarse al muro, no amilanó a Domenicali, que subió a recoger el trofeo por primera vez como máximo responsable del equipo de F-1.

BMW podrá ganar este año alguna carrera y, si va mejorando, incluso poner en aprietos a los Ferrari o McLaren en alguna calificación, pero no está en condiciones de poder luchar por el Mundial, privilegio reservado para Raikkonen y Hamilton, a no ser que Kovalainen le salga respondón al británico. El finlandés hizo un buen fin de semana, pero parece estar un poco por detrás del británico en velocidad pura. Ver un Toyota tan adelante es un buen síntoma, aunque al equipo japonés le siga faltando el liderazgo de un piloto. Trulli ha hecho siempre buenas carreras en Malasia, y ya estuvo con el Toyota en el podio, pero para mantener el tono en la temporada hace falta algo más.

Mal síntoma

Renault y Alonso pueden aspirar a ser los primeros del segundo pelotón, y eso invirtiendo mucho dinero la marca y esfuerzo el piloto, como quedó claro en Malasia, donde Fernando batalló a fondo para intentar sumar un par de puntos que al final se quedó en uno solo.

Tener a Webber por delante es un mal síntoma para la marca francesa, que tiene puestas en el sistema "mass damper" en versión reducida muchas esperanzas. Esta solución mecánica llegará en el Gran Premio de España. Los rivales de Alonso serán Red Bull, Toyota y Williams (ausente de las primeras posiciones en Malasia).

El R28 es, por el momento, un coche muy complicado de pilotar, como lo dejó claro el propio Briatore en Malasia tras la carrera, ya que no se han resuelto algunos problemas estructurales que arrastra desde que en julio de 2006 fue prohibido por la FIA el sistema de amortiguación de vibraciones en el eje delantero. Aquello provocó que el coche perdiera su eficacia de golpe y aún se arrastra aquella herencia.

A partir de Montmeló es de esperar que el Renault recupere tres o cuatro décimas de segundo por vuelta, dependiendo de los circuitos, y de esa forma poder optar a ser el cuarto equipo en el Mundial, por detrás de Ferrari, McLaren y BMW.

La marca alemana se ha mostrado muy regular en las dos carreras disputadas y con el polaco Robert Kubica como un valor en alza que ha convertido a la Fórmula-1 en un fenómeno de masas en su país, como ocurriera en España con Alonso.

De momento que acostumbrarse a ver al asturiano en posiciones más retrasadas y a saber apreciar su entrega en la lucha por un punto, como pasó en Malasia, cuando trataba de superar a Webber con el Red Bull, equipado con un motor Renault idéntico al del asturiano. Un toque de atención porque los monoplazas de Red Bull estuvieron a punto de no correr por un problema estructural en las suspensiones que fue resuelto pero que no impidió que la FIA tuviera todo el fin de semana amenazados a Coulthard y Webber.

Impotente

Alonso se vio impotente para superar al australiano, pero precisamente en su forma de intentar darle alcance en las últimas vueltas está el gran mérito de un piloto que no se rinde. A lo largo de la historia de la Fórmula-1 ha habido muchos campeones que cuando veían que no tenían un coche capaz de luchar por algo bajaban los brazos.

No es el caso de Alonso, que está forzando de nuevo la maquinaria de Renault para disponer de un coche más competitivo. El coche de la marca del rombo ha progresado respecto al año pasado, pero el resto también. Y algunos, mucho.

De momento, Fernando está tranquilo. Él ya aviso de que no nos hiciéramos muchas ilusiones, y los acontecimientos le dan la razón. Ni el alerón en W, que se utilizó también en Malasia el sábado y en la carrera, ni su buen hacer, pudieron llevar a cabo el milagro. Solo queda trabajar para mejorar, pero hasta la semana anterior al Gran Premio de España no se podrán ver mejoras en el coche amarillo, con ocasión de las pruebas que llevará a cabo el asturiano los días 14, 15 y 16 de abril en Montmeló.

En Bahrein (4 de abril), hay que ir dispuestos a sufrir para entrar en la segunda calificación, pero es lo que toca. Cuando Alonso tomó la decisión de dejar McLaren ya sabía a lo que se exponía, y nunca se ha quejado de ello. Ahora vive feliz fuera del coche y esa felicidad le compensa la impotencia que siente al volante ante algunos rivales, como reconoció en la rueda de prensa posterior al Gran Premio de Malasia.

Añadir comentario