
Amigo del placer, el lujo y el dólar, Bernie Ecclestone ha lanzado un plan de choque para el circuito de Montmeló. Debe modernizarse.
VMT -08:22:30 - 25/04/2008
Ese es el mensaje concreto, directo, disuasorio, que han recibido los responsables del trazado catalán en sus últimas citas cruzadas con el factótum de la Fórmula 1. Más que un vaso comunicante en el "boom" de este deporte en España, Valencia puede ser su principal rival. La ley de la F-1: el compañero de equipo siempre es el primer adversario...
Antes de albergar la carrera, ya se sabe que Valencia representará el agua, el Mediterráneo, el sol. Y sucede que a Montmeló, inaugurado en 1991, le falta un símbolo, una imagen reconocible. A ello se ha puesto la dirección. "Tal vez construyamos una nueva torre, algo que nos identifique", cuenta Ramón Praderas, un empresario que hizo fortuna en México y que está al mando del "Circuit".
No será, desde luego, el lujo asiático que inunda la Fórmula 1 y que proviene del Oriente Medio. Abu Dhabi acogerá una carrera en 2009 en un trazado con forma de revólver y ya prepara el exotismo más recalcitrante. En la ciudad se están levantando hoteles que permiten ver el paso de los monoplazas a través del suelo de las habitaciones. Y en la megalomanía exacerbada, se dice que hay jeques dispuestos a construir aviones con piscina incorporada. La "bussines class" se va a quedar en piltrafilla...
El "Circuit" discurre por otros derroteros. Será un lavado de cara silencioso, que afectará a instalaciones, infraestructuras... Una reforma en regla que satisfaga las exigencias de Ecclestone. El magnate inglés es un negociador puro y duro, al decir de los responsables de Montmeló que han tratado con él con dólares de por medio. Tiene su ética mercantil y aún es de los que aceptan un apretón de manos como sello de un acuerdo. "Siempre exige un liderazgo a los directores de los circuitos -asegura Praderas-. Necesita ver que alguien manda y toma decisiones".
El circuito de Cataluña rubricó un compromiso con Ecclestone hasta 2016. Y su máximo dirigente no esconde que la empresa vive, sobre todo, de los ingresos que genera la F-1. "El sesenta por ciento de nuestro presupuesto corresponde a la Fórmula 1, el veinte por ciento al Motociclismo, y el veinte por ciento restante, a las demás actividades".
En el "Circuit" se presentan coches, se ruedan anuncios, se realizan sesiones de fotos o se imparten cursos de conducción a empresas. Durante todo el año, salvo en enero, hay alguna actividad. Casi un millón de personas pasa por el trazado en una temporada.
Sucede que, desde que Alonso es quien es, ayer fue el primer jueves de Gran Premio de España que no se colgó el cartel de "No hay billetes". Y las razones hay que buscarlas en detalles concretos. Alonso no gana y Valencia se presenta como una alternativa apetitosa en agosto. "Está claro que con Fernando hemos incrementado un cuarenta o un cincuenta por ciento nuestra recaudación. Y respecto a Valencia, yo no lo veo como un competidor, sino como un amigo. Si hay dos carreras de Fórmula 1 en España es señal de que lo hemos hecho bien, ¿no?", dice Praderas.
En 1996, sin Alonso, acudieron 50.000 personas a Montmeló. En 2007, con el asturiano en McLaren, fueron 140.000. O lo que es lo mismo: 25 millones de euros para la caja del circuito sustentado por el RACC.
"Nuestra idea es que Montmeló sea un centro de ocio y disfrute para grupos -explica Ramón Praderas-. Queremos que la familia vaya al circuito y sepa que allí puede pasar el día con todos los servicios y distracciones a su alcance".
Durante estos cuatro días de Fórmula 1 trabajarán en el circuito 6.000 personas y se espera una afluencia masiva de aficionados, aunque no lleno.
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