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formula 1

Alonso: «Es imposible saber dónde correré en 2008»

Una mirada fresca soltó la pregunta en medio de una sinfonía de gestos graves, previos a un funeral que saludan al visitante en el hotel rodante de McLaren y que escrutan cada movimiento como si aquello fuese el fin del mundo.

VMT -17:20:49 - 25/08/2007

«¿Te sientes nominado para abandonar la casa como si estuvieses en Gran Hermano?». Alonso, que responde en castellano, inglés e italiano en tres tandas, ofreció su enésima versión en veinte minutos. Y duda. No sabe si seguir en la escudería inglesa, regresar a los brazos de Briatore o apostar por una aventura incierta, tipo Toyota o así.

El teatrillo de la Fórmula 1 sigue su curso en ese ambiente serio, siempre lleno de gente aparentemente ocupada, que corre presurosa de reunión en reunión. Briatore ha comprado el Queens Park Rangers de la Segunda división inglesa, Vodafone promete regalar llamadas nacionales si Alonso gana alguna carrera de aquí al final de temporada y en el campamento de McLaren sigue sin haber una mota de polvo. La vida sigue igual en la Fórmula 1 después del descanso veraniego que dejó una reyerta de egos entre Hamilton y Alonso.

Ambiente serio

En ese clima denso, que corta el aire sin risas, Lewis Hamilton se movió ayer en plan conciliador. Buscó una charla amistosa con Alonso cuando los periodistas españoles departían sin micrófonos con el asturiano, departió sonriente con el padre del piloto que degustaba unos deliciosos dulces turcos de piñones y almendra molida, saludó efusivo a Ecclestone, quien apenas levantó una ceja para cumplimentar al campeón del mundo, sentado un par de mesas más allá.

De cara a la galería, tregua entre Hamilton y Alonso después de la reunión en el Hotel Conrad de Estambul. Paz hasta la próxima, que así es la competencia en la F-1. Y paz ratificada por los pilotos en sus manifestaciones: «La prensa ha escrito que estamos en guerra, pero no es así. Somos dos pilotos muy competitivos que quieren ganar el campeonato. Eso no impide que nos respetemos», dijo Hamilton. «Estamos compitiendo y lógicamente no tenemos una amistad increíble. No tengo ningún problema con él porque no me ha hecho nada. No es el hombre que me crea problemas», ratificó Alonso.

La pregunta no iba desencaminada. La casa McLaren tiene un aire a la de Gran Hermano. Un montón de gente con ganas de llevarse el premio, encerrados en una burbuja. Eso sí, de oro. Alonso aseguró que Hamilton le llamó por teléfono el lunes siguiente a la carrera de Hungría y que ambos se excusaron. «Él me pidió perdón y yo le dije que si le había hecho algo, me disculpase. Me dijo que no, así que no me excusé».

Otro asunto bien distinto es la cohabitación de Alonso con el armazón británico de McLaren, con ese indisimulable partidismo de las 90 personas que integran la nómina de Ron Dennis a favor de Hamilton. Sólo el fisioterapeuta de Alonso, el italiano Fabrizio Borra, y Pedro Martínez de la Rosa quieren que gane el Mundial. Y por ahí surge la duda de Alonso.

«El año pasado McLaren no estaba en ningún sitio. Me acuerdo cuando probé el coche en diciembre, cómo iba entonces y cómo fue en Australia. Esas seis décimas que he traído yo no las veo reflejadas en ningún momento, cuando estamos compitiendo los dos». Al hilo de esa incomodidad, la pregunta estaba cantada. ¿Y dónde correrá en 2008? «No sé. Es imposible saberlo. Tengo contrato con McLaren y aquí sí que puedo correr», aportó en una primera reflexión. Y añadió cinco minutos después: «Aquí voy a correr, si no pasa nada raro».

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