Fernando Alonso empezó la temporada igual que el año pasado: en el podio. El piloto español fue tercero en el Gran Premio de Australia, dominado de principio a fin por su compañero Giancarlo Fisichella, tras una impresionante remontada que incluyó la vuelta rápida de la carrera. En medio de los dos pilotos de Renault, equipo que se ha mostrado por encima del resto, terminó Rubens Barrichello. Desde luego, las cosas no pueden empezar mejor para el asturiano. Se avecina un buen año.