Luis García recaló en el Valladolid a instancias de una petición expresa del técnico andaluz Gregorio Manzano. El entrenador campeón de Copa con el Mallorca quedó deslumbrado con su capacidad de desborde por ambos lados y su potente disparo en el partido que enfrentaba a 'su' Toledo contra el filial barcelonista. Al año siguiente lo reclamó para su proyecto en el Valladolid, aunque decidió cederlo dos años seguidos, primero al propio Toledo, y después al Tenerife.
En ambos casos, el plan salió a la perfección y su regreso a la ciudad castellana fue saludado por el éxito. Jugó veinticuatro partidos y metió siete goles que le sirvieron para dar el salto al Atlético de Madrid. Tras una destacada temporada en el conjunto madrileño regresó al Barça de la mano de Rijkaard. Aunque tuvo una destacada actuación, las llegadas de Eto'o, Larsson, Deco y compañía parecían cerrarle el paso, y Luis García, convencido de sus capacidades, no dudó en aceptar el traspaso al Liverpool de Rafa Benítez. Con el tiempo puede afirmarse que acertó pues en su primer año en Inglaterra se coronó como campeón de Europa. El sueño se hizo realidad. Sigue...