Es el clásico jugador del potrero argentino. Nació y se crió en una de las zonas más conflictivas de Buenos Aires, en Fuerte Apache, donde aprendió los trucos de los chicos de barrio. Luego, supo aplicarlos a su juego para convertirse en el ídolo de la hinchada de Boca Juniors, el equipo con el que ganó la Copa Libertadores, la Copa Intercontinental y el Apertura 2003, amén de la Copa Sudamericana de 2004. Más allá de ser ídolo, la presión de los medios de comunicación argentinos forzaron su marcha al Corinthians brasileño donde, tras un inicio dubitativo salpicado por la polémica, está empezando a triunfar.
Internacional absoluto con Argentina, selección con la que se proclamó campeón olímpico en Atenas'04, cada poco su nombre aparece ligado a los principales clubes europeos como el próximo fichaje de relumbrón. Esto todavía no ha sucedido, aunque dada la conexión existente entre la empresa propietaria del Corinthians, MSI, y Abramovich, tampoco sería de extrañar que diera el salto a la Premier League en breve. Tiempo al tiempo. Sigue...