El Valencia continúa siendo un volcán en plena erupción. Dejando al margen al equipo, que mantiene una aceptable línea de resultados, el resto de estamentos de la entidad se están viendo zarandeados por los acontecimientos que se acumulan uno tras otro en los últimos días sin que nadie por ahora pueda frenar sus consecuencias.
A las diferencias que mantienen algunos miembros del consejo de administración del sindicato de accionistas o las que hay entre la parcela técnica, se ha unido el descontento de la plantilla con un equipo médico en el que no han confiado desde que llegó al club el pasado verano, especialmente en su cabeza visible, Rafael Llombart.
El club ha decidido poner fin a la relación y, a través del director deportivo, Javier Subirats, se comunicó al facultativo que todo su equipo dejaba de prestar sus servicios al Valencia, ante la sorpresa del jefe médico y su colaborador, José González, quienes desempeñaban, como cada día, su trabajo en la Ciudad Deportiva.