La ciudad brasileña de Sao Paulo lució sus mejores galas para recibir a su equipo, después de que el pasado domingo se impusiera al Liverpool de Rafa Benítez y se proclamara campeón del Mundial de clubes en Japón. Coreando cánticos como "tri, tri", en alusión a los tres títulos mundiales del Sao Paulo, unos 15.000 aficionados pintaron el estadio Morumbi con banderas y globos de los colores rojo, blanco y negro del club. "No esperaba tanta gente. Te hace pensar muchas cosas", dijo el defensa uruguayo Lugano. "Es el día más feliz de mi vida", concluyó.