Cansado del olvido al que le relegó Carlos Bianchi en el Atlético de Madrid, el joven Javier Arizmendi ha decidido emanciparse de su club de toda la vida y buscarse las castañas en el Deportivo de La Coruña de Joaquín Caparrós, todo un experto en sacar oro de las jóvenes promesas.
El espigado delantero madrileño, internacional en categorías inferiores, deberá demostrar qué clase de delantero es. Algo que no le han dejado hacer en el club del Manzanares. "Bianchi no confiaba en mí, pero su concepción del equipo no era mala", afirmó en su presentación, al tiempo que desvelaba los requerimientos que ya le ha hecho llegar su nuevo entrenador: "Caparrós me pidió que trabajase para ser titular y que tuviese ilusión, y eso ya lo tengo". También tiene toda una carrera deportiva por delante para explotar definitivamente. Sigue...