Cuatro estadios del Mundial no están preparados para casos de emergencia.
El estudio de la principal organización de consumidores ha causado escándalo y el gobierno alemán se ha apresurado a prometer «lo que haga falta». El ministro federal del Interior tomó muy en serio el informe de la respetada fundación Warentest sobre ciertas estrecheces en los reformados estadios para el Mundial, pero pidió no caer en histerias. Los organizadores, por su parte, han puesto el grito en el cielo. Aseguran que las instalaciones han pasado las inspecciones que, en Alemania, serían más estrictas que en otros lugares.