Kobe Bryant es una de las estrellas del baloncesto mundial, pero siempre está rodeado por la polémica: individualista, egocéntrico, mujeriego, cáncer de los Lakers... son algunos de los calificativos que adornan su carrera. Por eso el registro que acaba que atesorar (anotar más de 45 puntos durante cuatro partidos seguidos) le ha permitido acceder definitivamente al Olimpo y acallar muchas voces. Desde que Chamberlain lo lograra en 1964, nadie había igualado ese hito. Ni siquiera el gran «Air», que arrasó tres noches consecutivas en 1990.