El mundo del tenis vuelve a convulsionarse por culpa del padre de Jelena Dokic, la jugadora de origen serbio nacionalizada australiana. Su rencor hacia el país de las Antípodas le ha llevado a decir barbaridades como que "Australia, con la ayuda de Croacia y El Vaticano, le han lavado el cerebro a su hija" para que renuncie a su nacionalidad. Damir Dokic ha amenazado con "secuestrar a su hija, matar a un ciudadano australiano y dejar caer una bomba nuclear sobre Sydney".
Recientemente, la tenista le dio un millón de dólares a su padre para que se mantuviera alejado de ella. Además, fue expulsado del Abierto de Estados Unidos en el año 2000 tras una pelea con los camareros al protestar por el precio de un menú, y algo parecido le ocurrió en Wimbledon al destrozar el teléfono de un periodista y llamar "nazis a todos los ingleses menos la Reina". Jelena, ya eliminada del Open de Australia, se ha resignado ante las últimas declaraciones. "He pasado gran parte de mi vida intentando superar cosas como ésta", declaró.