La selección española se impuso a Francia (29-26) en el Campeonato de Europa de balonmano que se está disputando en Suiza, y sumó dos puntos imprescindibles para su paso a la siguiente fase después de la igualada ante los germanos, que generó incertidumbre en el seno del equipo por la cantidad de errores y los fallos de concentración de los campeones del mundo. Sin embargo, el combinado de Juan Carlos Pastor no decepcionó y la selección pudo resarcirse dominando el choque ante los galos desde el pitido inicial y firmando un primer parcial de 7-1 que tuvo como protagonista a un Iker Romero imparable en los lanzamientos y al capitán David Barrufet muy acertado bajo los palos.