Al margen de sus conocimientos le debe su éxito a la confianza de Laporta en los peores momentos. Tardó en implantar su idea de juego, pero ahora "su" Barcelona es una máquina de ganar partidos. Ha levantado una Liga y una Supercopa, y su reto está en la presente edición de la "Champions".
Frank Rijkaard, ahora incuestionable, llegó a España sin un gran bagaje, el del Sparta de Rotterdam y la selección holandesa, con la que fracasó en la Eurocopa de 2000. Tras un primer año de altibajos, devolvió la gloria al Barça con un título más que buscado.
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