Nunca le dio la espalda a una causa solidaria en activo y ahora que está retirado y tiene más tiempo, está volcado. Este mismo martes se ha 'dejado caer' por Bangladesh invitado por el reciente Premio Nobel de la Paz, Muhammad Yunus, para visitar la zona y llevar algo de esperanza a uno de los países más pobres del planeta.
Alejado de las canchas desde el final de la temporada pasada, Zidane, pese a confesar que no echa de menos el fútbol, no ha podido decir no a un partidillo casual organizado en plena calle. Ha disfrutado al lado de unos niños que han sorprendido al astro: "Estoy asombrado. Nunca habría imaginado que gente que vive a miles de kilómetros, en pequeños pueblos de Bangladesh, sabrían quién soy". Pues sí, Zidane, saben quién eres y les has hecho felices.