Frank Rijkaard no tuvo ningún reparo a la hora de desvelar en rueda de prensa, tras la victoria de su equipo ante el Racing de Santander, que Samuel Eto"o no había "querido entrar" al partido, sin querer más detalles de los sucedido.
El camerunés estuvo calentando en la banda, pero después no quiso saltar al césped, aunque el técnico holandés evitó la polémica pública. "Es una lástima. Cada momento puede ser importante", expresó, dado que la actitud del jugador obedecería a los pocos minutos que restaban de partido cuando le llamaron para saltar al césped.