El Espanyol dio un paso de gigante para plantarse en la gran final de Glasgow tras derrotar al Werder Bremen por 3-0 en el partido de ida de las semifinales de la Copa de la UEFA. El poder en el juego aéreo de los blanquiazules y una contra letal dibujaron una noche perfecta para los blanquiazules. Marcaron Moisés, Pandiani y Coro.
En la otra semifinal, la velocidad y la presión de Osasuna sorprendieron al Sevilla (1-0), que se perdió ante el empuje de los navarros. Los hispalenses realizaron un mal partido y tendrán que remontar en la vuelta si quieren el billete para la final de Glasgow. Soldado fue el autor del único gol.