Robert Kubica abandonó el hospital "Sacre Coeur" de Montreal en donde estaba ingresado tras el grave accidente sufrido en el Gran Premio de Canadá, del que afortunadamente salió estable y consciente.
Kubica dejó el hospital tras haber sufrido una leve conmoción cerebral y un esguince de tobillo.
"Me siento muy bien", confirmó el joven piloto de 22 años a la salida del hospital. "Soy una persona muy afortunada, y ahora espero estar listo para la carrera del domingo en Indianápolis", próxima prueba del Mundial de Fórmula 1. Sin duda, un milagro.