Pierre Webó prolongó una ronda más el sueño osasunista en la Copa de la UEFA. Osasuna eliminó al Glasgow Rangers en un partido que le costó decantar y estará por primera vez en su historia en los cuartos de final.
Desde el primer momento, el conjunto pamplonés todas sus virtudes y sus carencias a partes iguales. Entre lo bueno, destacó su total dominio del encuentro. El centro del campo borró, como hace una semana, a los escoceses, incapaces de parar las continúas llegadas a la frontal del área de Nekounam y Puñal. Juanlu y el joven Azpilucueta, que demostró un gran desparpajo para sus 17 años, desbordaban por las bandas sin complicaciones. Pero mientras desplegaba todas estas cualidades, Osasuna adoleció de una gran falta de puntería. Afortunadamente, apareció Webo.