Frank Rijkaard se ha agarra al optimismo después del varapalo europeo de anoche. "Siempre hay que ser optimista porque la vida pinta mejor cuando piensas con optimismo. Realmente, la situación es complicada, aunque quedan 90 minutos en los que puede pasar de todo".
Sin embargo, el holandés no ocultó su resignación tras la derrota ante el Liverpool (1-2), la cual fue atribuída al efecto "moral" que tuvo el gol del empate del equipo inglés justo al final del primer tiempo y a la "falta de forma" de sus jugadores, ya que considera que el Barcelona pudo "matar" el partido.