Robinho se ha cansado de esperar. El jugador brasileño ha reconocido que ahora mismo no está "feliz" porque no está jugando y Capello "no confía" en él, pero asegura que seguirá trabajando para poder triunfar en el club blanco y que no tiene "miedo" de que sus palabras puedan molestar al técnico italiano, ya que sólo está siendo "sincero" y mostrando su deseo de poder contar con oportunidades.
"Ahora mismo no estoy feliz porque no estoy jugando, pero lo único que puedo hacer es seguir trabajando para ver qué puedo cambiar. Voy a seguir intentando mostrar mi fútbol, pero respeto a mi entrenador y lo que tengo que hacer es trabajar para que pueda cambiar de opinión", expresó.