Torres salvó al Atlético en la Copa con un gol que hace recordar lo buen jugador que es cuando el partido parecía ya totalmente perdido. Osasuna se adelantó con gol de Webó y tenía controlado el partido, pero en estas apareció el delantero colchonero para dejar la eliminatoria totalmente abierta de cara al choque de vuelta tras el 1-1.
Cuando todo parecía perdido tras la expulsión de Pablo emergió la figura de Torres, recortando a un defensa en el pico del área y poniendo el balón en la escuadra del palo largo de la portería de Ricardo. Un golazo.
El Atlético comenzó mejor plantado sobre el terreno de juego o mejor dicho, menos frío, porque las gradas desangeladas y una competición cada vez más descafeinada ¿ a pesar de que estamos ya en octavos de final ¿ hacían que el partido fuera de poco ritmo y con escasas oportunidades de peligro.