El fútbol español está de enhorabuena, ya que se ha asegurado un representante en la final de la Copa de la UEFA después de que el Sevilla, defensor del título, y el Osasuna sellaran su pase a semifinales, en las que se cruzarán por una plaza en la cita de Glasgow del 16 de mayo. Incluso, la final podría ser española porque el Espanyol también pasó y se jugará un puesto con el Werder Bremen.
En un emocionante duelo, el Sevilla empató 2-2 en casa del Tottenham y demostró por qué es el campeón. Osasuna, por su parte, ratificó delante de sus aficionados su histórica clasificación para semifinales ganando 1-0 al Bayer. El RCD Espanyol logró resistir en Lisboa (0-0) y dejó fuera al histórico Benfica, gracias al 3-2 obtenido en Montjuïc y a la enorme actuación del portero Gorka.