"Tenemos que proteger a los seres humanos. No a los animales". Es la respuesta del técnico de los Bobcats de Charlotte, Bernie Bickerstaff, a las asociaciones que han criticado la utilización de piel de vaca para fabricar las pelotas de cuero que han sustituido a las sintéticas en la NBA.
El balón moderno generó una oleada de quejas por parte de jugadores y entrenadores no sólo por ser más difícil de controlar, sino porque varios profesionales se vieron afectados por heridas, cortes y quemaduras en las manos producidas por el material sintético que sólo ha durado dos meses en la mejor liga del mundo.