Nuevo capítulo en la crisis institucional del Valencia. Antes del encuentro ante el Olympiacos, Quique Sánchez Flores tuvo que reunirse con los pesos pesados del consejo de administración, con el presidente Juan Soler a la cabeza y con el director deportivo de la entidad, Amedeo Carboni, para intentar poner un poco de orden dentro de las tensas relaciones entre equipo técnico y directiva.
Después de dos horas y media de reunión, en la que el médico intentó explicar el por qué de tanta lesión en la plantilla valencianista, Soler dijo que espera que las continuas críticas en público entre Quique y Carboni no se repitan y que existe buena «sintonía» para mejorar la convivencia. El tiempo determinará si es verdad.