Sin poder encauzar su fútbol los locales y sin la determinación y ambición necesarias los visitantes. El equipo rojiblanco perdonó no obstante a los blancos. En el primer acto cuando el Real Madrid estaba descabezado y sin referentes en la medular y especialmente en el tramo final cuando dispuso de un jugador más sobre el césped, tras la expulsión por doble amarilla de Sergio Ramos, y el argentino Agüero desaprovechó una pared perfecta con Fernando Torres para salir coronado del estadio merengue.
El Real Madrid se ahogó en su propio estadio ante un sólido Atlético y evidenció que sus problemas se agravan cuando enfrente existe un rival de enjundia...