Los centros de Navas o Emanuelson, en este equipo ideal de jugadores nacidos a partir de 1986, los podría rematar Stefano Okaka-Chuka. Este joven de padres nigerianos, sorprende en el "calcio".
Su potencia, a pesar de tener sólo 17 años (Castiglion del Lago, Italia, 9-8-1987), no pasó desapercibido para lo ojeadores del Roma, que lo ficharon enseguida ante la apatía de sus homólogos del Lazio, todavía marcados en sus decisiones por el racismo de sus seguidores. Se convirtió en el jugador italiano más joven en debutar en competiciones europeas y algunos ya vaticinan que su llegada a la "azzurra" es cuestión de tiempo.
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