Tras su retirada, después de 15 años como profesional del esquí, siguió ligado al deporte, fue un gran apasionado del golf y del fútbol, confeso seguidor del Real Madrid, y se dejó caer por numerosos programas de televisión, llegando, incluso a participar en un "reality" (La Granja).
El pasado año le fue diagnosticado un cáncer linfático que ha resultado fatal. El ex esquiador se sometió a varias intervenciones quirúrgicas, una de ellas de doce horas de duración, tratamientos de quimioterapia y radioterapia, pero al final tan sólo le mantuvo vivo su coraje. Desde hoy, Paquito Fernández Ochoa es un personaje de leyenda.