Afable, amante de los deportes y familiar, el mayor de la saga Fernández Ochoa, comenzó a despuntar en su especialidad a principios de los años sesenta. No en vano, en su palmarés llegó a contar con 37 títulos nacionales en distintas disciplinas, una cifra al alcance de los más privilegiados.
Hasta esa mágica fecha, el madrileño no había logrado ningún triunfo en la Copa del Mundo, donde dominaba Thoeni con absoluta superioridad pues se alzó con el "Globo de Cristal" en cuatro ocasiones en su carrera.