Más de un locutor podría haberse equivocado al narrar una jugada de ataque del Levante hace dos años cuando Sergio García se hacía con el esférico, ya que su peinado, complicado donde los haya, se acercaba, si no simulaba, al del popular Burt Simpson.
Entonces, todo lo que Sergio tenía y tiene de buen futbolista quedaba en un segundo plano por su su imagen divertida, transgresora y novedosa. Con su fichaje por el Zaragoza, el jugador catalán decidió dar un giro a su estética para recuperar la caída natural del pelo. Vamos, que Sergio rindió su cabellera a la Ley de la Gravedad.
La cara más divertida del deporte: