El Osasuna consiguió un valioso empate ante al Hamburgo (0-0) en la ida de la previa de la Liga de Campeones, tras realizar un partido muy completo, en el que tuvo numerosas ocasiones para ponerse por delante en el marcador, en especial en las botas de Roberto Soldado y Savo Milosevic.
El conjunto rojillo, en su estreno en la máxima competición continental, no acusó la inexperiencia y plantó cara al Hamburgo en su campo. Por su parte, el conjunto alemán, que terminó tercero la temporada pasada en la Bundesliga, demostró su imagen de clásico del fútbol europeo, que ha vuelto a la elite, después de que se adjudicará la Copa de Europa en el año 1983.