Calderón es raptor más. Desde su llegada a Toronto, el cacereño asumió su rol dentro de la franquicia y desde esa aceptación de hombre de equipo empezó a llegar el reconocimiento de sus compañeros.
En el vestuario, Calderón es respetado y admirado a partes iguales. Cuando no le toca jugar, siempre está apoyando a sus compañeros y esperando su momento. Y cuando éste llega, siempre cumple. El aterrizaje de Garbajosa en la franquicia terminó por facilitar su adaptación y convertirle en uno más.