La afición que aplaudió las primeras canastas de Jorge Garbajosa fue la vitoriana. En las filas del Tau Vitoria el madrileño comenzó a despegar una carrera que hacia el año 2000 ya era una realidad. Su generoso despliegue físico sobre la cancha así como su capacidad competitiva llamaron la atención de la poderosa Lega - la liga italiana- y en aquel verano se confirmaba su pase al Benetton de Treviso.
En Italia Garbajosa creció hasta límites inesperados. El pívot madrileño encontró un grupo a su medida y sus números dentro de la cancha le garantizaron la titularidad en su equipo y en la selección. Fue tal su impacto en el club de Treviso que si hoy está en los Raptors en gran medida puede agradecérselo a su desempeño allende los Alpes.
Allí, Garbajosa hizo importantes contactos al coincidir con el actual vicepresidente de los Raptors, Maurizio Gherardini, y con el entrenador de los Phoenix Suns, Mike D'Antoni. Todos sabían cómo las gasta el español dentro de la cancha y no es extraño que la NBA terminara llamando a su puerta.