Su trayectoria con la selección española no ha sido menos espectacular, aunque podría mejorar si el 3 de septiembre disputa la final en Tokio del Mundial de Japón con los Navarro, Garbajosa, Reyes y compañía.
Atrás queda un subcampeonato en el Europeo de Suecia en 2003, un quinto puesto en el Mundial de Estados Unidos y el sinsabor que supuso la eliminación en los Juegos Olímpicos de Atenas en 2004. En aquella ocasión España disputó sus mejores minutos desde la época de los míticos Epi y Corbalán, pero bastó un buen día de Stephon Marbury para echar por tierra las ilusiones de un Gasol imperial en la primera fase.
Ese encuentro y la no consecución de los Juegos de 2012 para Madrid, a cuya candidatura apoyó trasladándose hasta Singapur junto a deportistas legendarios del panorama español, conforman una isla de pequeñas decepciones en una carrera repleta de éxitos y con un techo que a sus 25 años parece aún lejano. ¿Qué será lo siguiente?