Muchas veces desconocemos que, tras la medalla (como se ha llamado a este proyecto), hay personas que, por unas causas o por otras, se dedican a otras actividades que compaginan, haciendo encaje de bolillos, con el deporte que aman y por el que pasan horas y horas viajando y entrenando.
Quizás el esgrima es uno de los deportes más desconocidos pero, también, es uno de los que nos da alegrías en este tipo de citas. Jorge Pina, becado y deportista ADO, se enfrenta a lo rudimentario de la escena con una soltura que, esperemos, tenga también en Pekín. Touche!...
ESPECIAL:Un calendario muy solidario